Día 1: vuelos a San Francisco y llegada a Manteca

Otro viaje más que arranca bien pronto, a las 3’30 el taxi ya nos estaba recogiendo, como a esas horas no hay tráfico llegamos enseguida. Esperamos un momento al resto de viajeros y facturamos en nada, pasamos el control muy rápido y sin incidentes, excepto que a uno de nosotros le hicieron el control de drogas, pero en nada solucionado.

Tomamos unos cortados (casi a precio de oro) por hacer tiempo, esperamos un rato y ya fuimos al embarque de nuestro vuelo a Lisboa. Salió puntual a las 6’00 y llegamos unos minutos antes de las 6’40 que era su hora.

Teníamos algo más de tres horas hasta el siguiente vuelo, desayunamos en el McCafé, unos capuchinos y algo de bollería (todo 29 €).

Luego ya fuimos al control de pasaportes, y en poco pusieron en las pantallas la puerta por la que íbamos a embarcar, y ya a esperar que llegara la hora. El embarque fue algo caótico, primero hicimos fila para el control de acceso a la puerta y luego estábamos todos amontonados, nosotros que éramos grupo C, fuimos los últimos en subir. La hora de salida era 9’55 y se retrasó un poco, pero nada importante.

Íbamos en la fila 12 y muy bien, una vez instalados, ver el entretenimiento, comer, un poco de siesta, un documental de Bruce Springsteen, y un par de pelis, solo nos quedaban 3 horas (la duración total del vuelo eran 12’40 horas). Luego un poco de tertulia, música y ya trajeron la merienda (un bocadillo muy flojito), y tras más música y un descansito llegamos a San Francisco, unos 10-15 minutos antes de su hora, las 14’35.


Desde el mes de julio de este año, pasar la aduana de Estados Unidos (si ya has estado previamente una vez) es mucho más fácil y rápido. Te descargas la aplicación MPC (Mobile Passport Control), rellenas unos datos en casa antes de viajar, al llegar al país te haces un selfie y te dice la fila por la que tienes que pasar el control. La verdad es que fue super rápido, tardamos 10-15 minutos y eso que tuvimos que rellenar uno que nos faltaba.

Al llegar tan pronto a la recogida de equipajes, estaban saliendo las del Roma (vuelo anterior), y tuvimos que esperar un buen rato; son las desventajas de pasar el control de aduanas tan rápido. La verdad es que fue la recogida de maletas más caótica que hemos visto, las maletas se empezaron a amontonar como nunca habíamos visto, hasta las oíamos crujir. Finalmente a las 15’20 salimos con todas, más o menos intactas. 


Ahora tocaba el trenecito, con la línea azul se llega a la zona de alquiler de coches, nosotros concretamente teníamos Dollar. Y ya empezamos mal, nos quisieron colocar un Nissan Armada, que es un SUV, cuando nosotros teníamos reservado un SUV Premium, y es que además ahí no nos cabían las maletas. Nos dijeron que esperáramos 15 minutos, y otra vez nos daban el Nissan Armada, después de otra espera, que estaban lavando el coche; y ya para presionar un poco más, decidimos que no nos movíamos del mostrador. Al final conseguimos el coche que nos correspondía, un Ford Expedition: pero perdimos dos horas con todo esto.


Pusimos rumbo a Manteca a las 5’45, donde llegamos en una hora y media. A las 7’15 hicimos el check-in en el Tru by Hilton Manteca, dejamos maletas y nos fuimos al Walmart a comprar provisiones para unos días.

Tras la compra fuimos directos a cenar algo rápido, que a esas horas teníamos mucha hambre, elegimos In-N-Out, hamburguesas y patatas para todos, bien pero nada del otro mundo; nos costó 52 $ (salimos a 9 € por persona).

Nos fuimos al hotel y miramos las previsiones del tiempo del día siguiente, venía fresquito, así que había que rebuscar ropa en las maletas; y a las 22’45 apagamos luz, que para el primer día de viaje ya estaba bien.

Kilómetros aproximados: 140.

 

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